Consulta Especializada en Cirugía de Obesidad

La cirugía bariátrica se define como el conjunto de procedimientos quirúrgicos diseñados con la intención de perder peso y mejorar las enfermedades asociadas. Dichos procedimientos quirúrgicos se han enfocado en modificar anatómicamente el tracto digestivo con el objetivo de producir restricción a nivel del estómago y disminución de la absorción a nivel del intestino delgado; esto lleva a una serie de cambios enterohormonales con afección en diferentes órganos blanco y en el hipotálamo, por tanto todos los pacientes sometidos a cirugía bariátrica, sea cual sea la técnica quirúrgica utilizada requieren de soporte nutricional, tanto para evitar fallos en las suturas durante los primeros días, como para prevenir o subsanar, si los hubiere, déficits nutricionales u otras complicaciones médicas.

Lo que hace necesario un adecuado y minucioso programa de entrenamiento de educación nutricional continua, debe imperar como herramienta terapéutica esencial en el seguimiento de estos pacientes, puesto que lo más importante no es la reducción de peso a corto o medio plazo, sino perseverar en mantener el peso perdido durante años.

La cirugía bariátrica se define como el conjunto de procedimientos quirúrgicos diseñados con la intención de perder peso y mejorar las enfermedades asociadas. Dichos procedimientos quirúrgicos se han enfocado en modificar anatómicamente el tracto digestivo con el objetivo de producir restricción a nivel del estómago y disminución de la absorción a nivel del intestino delgado; esto lleva a una serie de cambios enterohormonales con afección en diferentes órganos blanco y en el hipotálamo, por tanto todos los pacientes sometidos a cirugía bariátrica, sea cual sea la técnica quirúrgica utilizada requieren de soporte nutricional, tanto para evitar fallos en las suturas durante los primeros días, como para prevenir o subsanar, si los hubiere, déficits nutricionales u otras complicaciones médicas.

Lo que hace necesario un adecuado y minucioso programa de entrenamiento de educación nutricional continua, debe imperar como herramienta terapéutica esencial en el seguimiento de estos pacientes, puesto que lo más importante no es la reducción de peso a corto o medio plazo, sino perseverar en mantener el peso perdido durante años.

ABORDAJE NUTRICIONAL

En la evaluación pre operatoria los principales objetivos son: educar y preparar al paciente sobre los cambios de hábitos alimentarios que deben implementar a corto y largo plazo; procurar una pérdida de peso pre operatoria, definir y ajustar las expectativas del paciente en relación con la baja de peso e ingesta alimentaria postoperatoria.

Teniendo en cuenta que el paciente obeso tiene alta ingesta de calorías, pero con alto riesgo de presentar depleción de nutrientes como vitamina D, B6, B12, folato, ferritina, magnesio, hierro y zinc; lo que puede ser aún más intenso en el postquirúrgico, donde se anexa depleción de hierro, selenio, zinc y cobre.

El acompañamiento al paciente bariátrico se ofrece en 3 fases:

 1. Ingreso a programa de obesidad, educación y preparación previa a cirugía.

2. Posoperatorio inmediato con las fases líquidas que requiere de acompañamiento estricto para lograr el nivel de calorías básicas y nutrientes, y así evitar la descompensación temprana.

3. Educación y acompañamiento en la instauración de la alimentación de manera escalonada para evitar alteraciones en micronutrientes, aportes de calorías basales y el síndrome de “atracón”, que produce malestar en el paciente, entorno familiar y laboral.

SEGUIMIENTO NUTRICIONAL

Luego de la evaluación nutricional inicial, se programan controles según las necesidades individuales. La frecuencia de los mismos es variable dependiendo del caso y la fase pre o postoperatoria.

Los objetivos del seguimiento nutricional luego de la cirugía metabólica son:

  • Adecuar el aporte energético y nutricional para la recuperación post quirúrgica y la preservación de masa magra durante la pérdida de peso.
  • Entregar las pautas nutricionales para minimizar el reflujo y la saciedad precoz, maximizando la pérdida de peso.
  • Prescribir y modificar el plan de alimentación en cuanto a consistencia, duración y frecuencia de comidas.
  • Garantizar el aporte proteico.
  • Mantener un estado hidroelectrolítico óptimo.
  • Supervisar la suplementación de vitaminas y minerales.
  • Prevenir síntomas gastrointestinales como síndrome de dumping temprano y tardío, náuseas, vómito, diarrea, dolor abdominal y otros síntomas como hipoglucemia, pérdida inadecuada de peso, entre otras.
  • Instruir al paciente a ingerir pequeñas porciones e identificar el reflejo de la saciedad para ir progresivamente incrementando esta capacidad.

     Objetivos de la terapia nutricional a largo plazo:

    • Disminuir la grasa corporal, con la menor pérdida de masa magra.
    • Mantener la pérdida de peso lograda a largo plazo.
    • Conseguir la reeducación del paladar y el cerebro.
    • Evitar y corregir los errores anteriores.
    • Iniciar una rutina de entrenamiento físico consciente.
    • Mejorar la capacidad funcional y la calidad de vida.