NUTRE TU FERTILIDAD

En las últimas décadas, se ha observado un aumento significativo en la prevalencia de infertilidad en todo el mundo. Existe una clara relación entre menor fertilidad y variaciones del peso en ambos sexos, tanto si hay obesidad como bajo peso, en ambos casos se producen alteraciones hormonales que interfieren en la capacidad reproductiva.

Las mujeres con bajo peso pueden tener trastornos menstruales, caracterizado por periodos anovulatorios, amenorrea, fases lúteas cortas o ausentes en la mujer y consecuentemente alteraciones de la ovulación que dificulten la consecución de un embarazo. Por otro lado la obesidad y el sobrepeso alteran la capacidad reproductiva de las mujeres. Es evidente que el tejido adiposo juega un papel importante en el metabolismo de las hormonas sexuales, el aumento de la  leptina, origina alteraciones en el eje hipotálamo-hipófisis (ovario/testículo), produciendo un aumento de las concentraciones de testosterona y la disminución de la progesterona en las mujeres y la disminución de la testosterona y un aumento de los estrógenos en el hombre. Por otra parte, el exceso de grasa corporal favorece la resistencia a la insulina, lo que contribuye a aumentar la síntesis y la liberación de andrógenos ováricos en la mujer, lo que tiene un impacto negativo en la ovulación y en la calidad de los espermatozoides.

En este sentido, la alimentación puede desempeñar un papel importante para equilibrar las hormonas. En Salus ofrecemos el acompañamiento continuo para una planificación adecuada de la alimentación, con el objetivo de reforzar y nutrir los órganos que producen las hormonas esenciales para la reproducción.

El programa incluye:

  • Evaluación de hábitos de alimentación  y ambientales.
  • Diagnóstico y plan de acción para cumplir los objetivos.
  • Plan nutricional.
  • Pautas nutricionales.
  • Seguimiento dietético y control antropométrico.